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martes, 3 de septiembre de 2013
LA FAMILIA QUE VIAJA A ESPAÑA
La familia que viaja a España
(Cuestión de genes)
En una ciudad muy alegre de Suramérica, llamada Rio de Janeiro, vivía una familia muy unida, el papá, que se llamaba Edgardo, un señor muy elegante, alto, trabajador, honrado, serio y muy creyente, casado con la señora Amparo, una mujer humilde, elegante, cabello corto, trabajadora, emprendedora y honrada. El Señor los había bendecido con dos hijos, una niña que ya tenía 15 años, muy estudiosa, juiciosa, inteligente, muy bonita, la llamaban Amparito, y Edgardito un niño de 14 años juicioso, estudioso, muy inteligente y atractivo.
Un día cualquiera, llegó el papá a la casa y les comunicó la triste noticia que lo habían retirado del trabajo; todos se pusieron muy tristes por esta noticia; los padres del señor Edgardo se habían separado cuando él era pequeño y al tiempo su madre murió, él quedó al cuidado de una tía, a pesar de todas estas cosas, cuando ya él estaba más grande su padre apareció nuevamente en su vida y fue así como se enteró que él había formado otra familia.
El señor Edgardo tenía unos hermanos en España, de parte de padre, se puso en contacto con ellos e invirtió la plata de su liquidación para irse a España, buscando un mejor vivir para toda la familia.
En España se instalaron, el señor Edgardo consiguió empleo y sus hijos empezaron a estudiar, la señora Amparo también consiguió un empleo de medio tiempo.
Todo transcurría muy bien, un día la señora Amparo sintió y presintió que estaba embarazada, se lo comunicó a su esposo y entonces él le dijo que fuera al médico para comprobarlo, la señora fue al médico éste le ordenó los exámenes necesarios y efectivamente estaba embarazada, esto fue un impacto para ellos pues en sus planes no estaba tener otro hijo, pero a pesar de la planificación natural que tenía, la señora Amparo había quedado embarazada.
Decidieron entonces contárselo a sus hijos, lo tomaron a bien, pero a la vez tenían sentimientos encontrados porque a la edad de ellos no se imaginaban tener otro hermano pequeño. Bueno se empezaron a preparar para recibir al nuevo o a la nueva integrante de la familia, pero con mucha preocupaciones, los padres pensaban otra vez comenzar de nuevo, los pañales, la leche, las levantadas en la madrugada, pero siguieron adelante con los preparativos.
A los meses supieron que era una niña, entonces empezaron a buscarle nombre, todos opinaban, después de unos días el padre decidió que se llamaría María José, todos empezaron a llamarla desde el vientre con ese nombre, pasó el tiempo, la señora Amparo trabajó hasta su último día, cuando se le presentó el parta, su esposo y su hija mayor la llevaron al hospital. El parto fue rápido y el médico le permitió al señor Edgardo presenciar el parto y así fue como nació María José.
La sorpresa de la familia fue mayúscula, al ver que maría José nació con los ojos azules y mona, hasta donde ellos conocían en la familia nadie tenía esas facciones, todos se miraron, pero ninguno dijo nada. El señor Edgardo muy respetuosamente, para que su esposa no se ofendiera, le preguntó: - y la niña por qué nacería así? o será que nos la cambiaron al momento de nacer? La señora Amparo respondió – no sé por qué nacería así, pero yo creo que no la cambiaron, porque yo siento un amor muy grande en mi corazón cuando la cargo y la amamanto.
El señor Edgardo por momento sentía desconfianza, pero amaba mucho a su esposa y la conocía muy bien para pensar en que la niña fuera de otro hombre; sus hermanos la querían la cuidaban y les parecía muy bonita, su mamá también la amaba mucho y no le importaba si fuera mona ojos azules, ella la amaba era dentro de su corazón de madre, en cambio al señor Edgardo siempre lo atormentaba la duda y a veces estaba muy aburrido.
Esta situación se estaba convirtiendo en un problema para la familia ya que se prestaba, a veces, para discusiones entre los esposos y esto los estaba distanciando y los hijos mayores se daban cuenta de todo, entonces empezaron a comentar que María José había llegado era para acabar con la familia y empezaron a cogerle fastidio a la niña que crecía sin tener la culpa de nada y percibía el rechazo de su padre y hermanos.
Un día una de las hermanas del señor Edgardo lo llamó y le comentó que había tenido comunicación con su papá que entre todos los hermanos le iban a arreglar los papeles para que fuera a España, pues el señor vivía en Colombia, así fue, hicieron todos los papeles y fue así que al cabo de tres meses el señor, que también se llamaba Edgardo, llegó a España; se instaló donde su hija Paola y un día fueron a visita a el señor Edgardo y a su familia para conocer a María José.
Cuando el abuelo vio a la niña, sus ojos se iluminaron y su boca se llenó de una sonrisa muy tierna, enseguida la tomo en sus brazos, le dio un beso en la frente y la apretó suavemente contra su pecho, al instante sus lágrimas se asomaron y después de un instante los miró a todos y les dijo – pero ésta niña es igualita a mi mamá -, todos se miraron sorprendidos, empezando por el señor Edgardo, que abrazando a su esposa se arrepintió en su corazón de todos los pensamientos que había sentido en su corazón en contra de ella, le pidió perdón a sus hijos y a su esposa y comprendió al instante que todo había sido “Cuestión de Genes”.
Escrito por ISABELLA VALENCIA
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